El 10 de agosto de 1519 que zarparon de Sevilla, España cinco navíos reales en busca de nuevas rutas para la India, navegando rumbo al Pacífico en que solo regresaría una nave con su tripulación diezmada al viejo continente. Don Fernando de Magallanes jefe de dicha expedición muere el 27 de abril de 1521 junto con muchos de sus hombres a mano del Datu Lapu Lapu, noble y guerrero que con sus hombres y devastadoras técnicas de los que hoy en día conocemos como KALI, Eskrima o Arnis resistieron a este primer intento de conquista en la conocida“Batalla de Mactan” en una pequeña isla llamada "Mactan" en el archipiélago de las Filipinas. Este archipiélago ha tenido una gran influencia tanto de oriente como de occidente dando como resultado una mezcla de diferentes culturas y de esta forma otros y muy variados sistemas de Kali, Arnis o Eskrima, estos se podrían dividir de
acuerdo a la región del país a la que pertenecen ya sea del norte, centro o del sur, también los diferentes sistemas y sus denominaciones dependen de su desarrollo en la historia, por su influencia Indú, Malayo, Mora y Polinesio.

Kali, Arnis o Eskrima es el arte ancestral de los sistemas de combate malayos y polinesios. Este arte está considerado como uno de los más peligrosos y mortales de cuantos existen en la actualidad. Fue diseñado y desarrollado para luchar, para defender la vida..., no como un deporte. Su campo de influencia va mucho más allá de sus propias fronteras como en diversas partes de oriente, África, las islas del Pacífico, etc. Kali fue y aún sigue siendo el "arte" de las artes.
Esta experiencia al tener que enfrentar imperios de tan diverso origen, junto con la influencia continua de civilizaciones y culturas tan variadas ha llevado al Kali a mantener una concepción abierta y dispuesta a evolucionar, adaptándose al paso del tiempo y a los cambios de la guerra, es lo que permite a este arte marcial ser hoy en día una de las artes marciales más efectivas y realistas. Los orígenes del Kali se sitúa en la India, desde donde se extendió hacia Filipinas convirtiéndose en el arte ancestral de los sistemas malayos y polinesios. Los términos Kali, Eskrima y Arnis; se utilizan para referirse a las artes marciales filipinas. Las artes marciales Filipinas eran una religión y una ciencia.
Un aspecto se complementaba con el otro. Los símbolos, los conceptos científicos, sus aspectos espirituales y religiosos, los rituales y el uso de las fuerzas cósmicas aún se enseñan. Según varios estudios, la palabra Kali es una derivación de las palabras Kamot (cuerpo) y lihok (movimiento). Por lo tanto la traducción literal podría ser “el arte del cuerpo en movimiento”; aunque según otras teorías este nombre podría deberse a un tipo de armas denominado Kalis. Mientras que los términos Eskrima y Arnis se deberían a la influencia Española. Siendo el primero una derivación de la palabra esgrima y el segundo de la palabra arnés en castellano significa armadura o armis; palabra cuyo significado es armas.
A diferencia de otras artes marciales tradicionales, donde se da una especialización temprana en el uso de las manos/ puños, patadas, luxaciones, o lanzamientos; para abordar mucho después el uso de las armas tradicionales. En el arte de la Eskrima se inicia por las técnicas con armas tradicionales. Sea con bastones, puñales, machetes, hachas, u otras. Pero todas siguen los mismos principios, los cuales posteriormente se incluyen al combate a manos vacías, dentro de la práctica avanzada del arte.
La idea central que recorre todo el entrenamiento del Kali Filipino es conseguir desarrollar en el practicante los atributos necesarios para lograr un nivel importante de efectividad a la hora de aplicar las técnicas en un combate real. Estas habilidades necesarias para un luchador son muchas, algunas de las principales son: coordinación, fluidez, potencia, velocidad de reacción, movilidad, sentido de la oportunidad, ritmo, sensibilidad, agilidad, etc. Esta idea es lo que llevó a desarrollar distintos ejercicios para todas las distancias de combate tales como la sombrada, hubud lubud, numerado, tapi tapi, etc, donde lo que se busca es
desarrollar la continuidad de golpes, figuras y defensas sin detenerse ni estancarse.
El objetivo es mantenernos en movimiento mientras nos adaptamos a las energías del adversario, sin paralizarnos ante un error, ya que hacer esto aunque sea por un segundo en un enfrentamiento real podría costarnos muy caro. Para desarrollar atributos como la potencia, el instinto de supervivencia, el ritmo, la velocidad de reacción, etc, es de fundamental importancia trabajar además ejercicios ligados al sparring, y todas aquellas secuencias de entrenamiento que progresivamente nos acerquen a la realidad de un combate.
La filosofía del sistema de Kali es simple; “el todo es más grande que la suma de sus partes”. Colocando a los fundamentos y principios por encima de las diferentes técnicas, tácticas e inclusive del acondicionamiento físico. Por ejemplo, una técnica o táctica no funciona en sí misma, si no está combinada con los conceptos de angulación, sensibilidad, equilibrio, potencia, rapidez, enfoque, timing (sincronización) y actitud. Gracias a la combinación de estos elementos, al final el todo es mucho más eficaz de lo que sería normalmente la suma de las partes. Por esta razón, las técnicas practicadas en el Kali solo son herramientas para comprender, aceptar y guardar fundamentos. El número de técnicas diferentes aprendidas por un individuo no aumenta su nivel de competencia de este sistema, al contrario de muchos donde se acumulan muchas técnicas, inclusive copiándolas de otros estilos. Las técnicas solo son movimientos hasta que están combinadas con los conceptos intrínsecos de la lucha.

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Hermandad de los Dragones Gemelos, Wu Shu Kung Fu Chang Chuan & Kali Eskrima Inosanto System
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