El dragón chino representa la suerte, la sabiduría y fue el emblema imperial, Ying Yang, su origen se pierde en los tiempos mas remotos de la milenaria China, la parte negra del símbolo es el Ying y representa lo interior, profundo, negativo, suave, espiritual, frió, húmedo, lento y femenino.

La parte blanca es el Yang y representa lo exterior, superficial, positivo, duro, caliente, seco, material rápido y masculino.

El Ying y el Yang se oponen, se compenetran y se complementan, por eso se representa un punto opuesto dentro de cada complemento, no existe uno sin el otro, el Ying y el Yang se encuentran en todas las cosas e ideas, son complementos y nunca excluyentes, por que uno no puede existir sin el otro, de hecho el uno siempre se define con respecto al otro, todo tiene algo de su contrario y todo se define por contraste u oposición.